Transición Energética: Un cambio hacia los nuevos sistemas energéticos sostenibles.

Cada mes de marzo, el día 5, se conmemora el Día Mundial de la Eficiencia Energética con el objetivo de crear conciencia a la sociedad sobre el uso racional de la energía, utilizándola de forma eficiente y también para promover alternativas energéticas renovables.

Para lograr estos objetivos, empresas, gobiernos y la sociedad en general debemos de tener claro los pasos necesarios para poder tener una transición energética eficaz, y así mejorar las perspectivas sobre el Cambio Climático. En ese sentido, la Transición Energética es fundamental para poder cumplir con las metas y crear nuevos sistemas energéticos que sean respetuosos con el medio ambiente y también socialmente inclusivos.

Los nuevos sistemas energéticos deben de considerar aspectos económicos, pudiendo brindar energía confiable y asequible para la sociedad, cumplir con las exigencias de la sociedad incluyendo a todos los sectores como participantes activos de los sistemas energéticos y como lo hemos dicho, cumplir con las necesidades de protección al medio ambiente proporcionando energía limpia. Estos son los tres pilares del Desarrollo Energético Sostenible.

¿Qué es la Transición Energética?

La transición energética es un cambio estructural y significativo en un sistema energético, que afecta tanto el uso de los recursos energéticos, la estructura del sistema, los mercados energéticos, el comportamiento de los usuarios y la política energética de los estados. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA, por sus siglas en inglés) la transición energética es el camino hacia la transformación de los sistemas globales de energía, pando de sistemas basados en combustibles fósiles a ser sistemas carbón-cero.

La transición energética, es el camino por medio del cual podemos lograr la reducción de los Gases de Efectos Invernadero relacionados al sector energético para afrontar el cambio Climático.

Para poder hacer esta transición energética, debemos de recurrir a nuevos modelos de marcado, nuevas estructuras y formas de funcionamiento de los sistemas energéticos y a cambios en las políticas y regulación del sector que permitan una mayor participación de energía renovable. Para poner en práctica la Transición Energética lo podemos hacer por medio de las 5’D: Democratización, Descentralización, Descarbonización, Desregulación y Digitalización.

Democratización

Podríamos definir un sistema democrático como aquel que cumple con tres condiciones:

  • tiene información disponible para todos sus participantes
  • todos los miembros del sistema pueden participar en la toma de decisiones, regulación y formulación de objetivos del sistema energético y
  • todos sus miembros pueden invertir y de alguna forma obtener un beneficio del sistema a través del valor generado.

Según la Climate Justice Alliance “la Democracia energética representa un cambio de la economía corporativa y centraliza de los combustibles fósiles a una gobernada por las comunidades, diseñada según el principio de no dañar el medio ambiente, que apoya las economías locales y contribuye a la salud y el bienestar de todos los pueblos”.

Es decir, la democratización de la energía implica una participación igualitaria de todos los actores de la sociedad en los sistemas energéticos, por medio de la implementación de sistemas renovables locales en comunidades u hogares y garantizando el acceso de energía a todos.

Descarbonización

La descarbonización implica eliminar el consumo de combustibles fósiles que tienen carbono en su estructura molecular con el fin de reducir las emisiones de carbono a la atmósfera. En otras palabras, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero. Uno de los principales retos en este aspecto, es la descarbonización al máximo del sector eléctrico impulsando las energías renovables, desarrollando y digitalizando la infraestructura de la red y fomentando la implementación de sistemas de almacenamiento de energía eficiente. Estos tres elementos, nos ayudan a tener una mayor participación de energía renovable en los sistemas.

Descentralización

La descentralización es un concepto económico basado en la atomización de poderes dentro de una organización, empresa o estado. En el sector eléctrico, implica la tendencia de la generación mas cercana a los centros de carga, gracias a la energía renovable distribuida y los avances tecnológicos podemos incorporar mas fuentes de generación cercanas a la demanda, lo que conlleva a múltiples beneficios para los sistemas eléctricos en el eje económico, técnico, medio ambiental y sociales.

Desregulación

La transición energética implica cambios estructurales en los sistemas y los mercados, como por ejemplo la descentralización de la generación y la mayor participación de los usuarios consumidores de energía como actores activos de los sistemas energéticos por medio de dos mecanismos:

  • la incorporación de energía renovable para autoconsumo y venta de excedentes como productores y consumidores (prosumidores) y
  • por medio de medidas de control de demanda y cambios en el comportamiento del uso de la energía.

Estos cambios hacen necesario que la política energética, la regulación y normativas del sector deban de ajustarse a las nuevas realidades, es decir necesitamos regulación que se adapte a la transformación energética promoviendo la inversión, reconociendo los roles de los actores de los sistemas energéticos, diseñando y creando marcos comerciales para los mercados eléctricos eficientes y sostenibles.

Digitalización

La digitalización como “D” de la transición energética es la herramienta que nos permite la implementación y creación de los soportes tecnológicos para la implementación de los cambios y nos permita sobrepasar las barreras en la democratización, descentralización, descarbonización y desregulación del sector.

La digitalización es el uso de las tecnologías digitales para cambiar un modelo de negocio, proporcionar nuevas oportunidades y crear valor. En el Sector Eléctrico, la digitalización apoya la transformación de varias maneras: promoviendo un mejor control de los activos energéticos, permitiendo operaciones mas detalladas y cercanas al tiempo real, permite la creación y aplicación de nuevos diseños de mercado y nuevos modelos de negocio.

La transición energética es un proceso, diferente para cada estado, empresa u organización. Debemos de iniciar a andar este camino, tener cambios estructurales y significativos en nuestros sistemas locales y regionales y contribuir desde todos los flancos para lograr las metas de reducción del impacto del Cambio Climático.


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